miércoles, 7 de septiembre de 2011

Reseña: Jovenes Aliados, de Panini

Hace ya varios meses que esperamos la edición en castellano de Jóvenes Alíados, una obra de la habíamos oído hablar pero que se resistía a llegar a nuestras estanterías. Este mes ha llegado por fin, de la mano de Panini dentro de la colección Héroes Marvel, en un tomo que recoge la primera miniserie del grupo. El guión corre a cargo de Sean McKeever, un guionista que ya ha trabajado con Nómada, el personaje que sirve de catalizador para que los diferentes integrantes del grupo acabe junto.

Él fue el que trajo a Rikki, la Bucky del Universo de bolsillo de Onslaught al universo Marvel tradicional y escribió sus aventuras como complemento de la colección del Capitán América. La historia tiene mucho de aquellas primeras que se pudieron ver en los años 80, cuando varios personajes interactúaban y acababan juntos en una colección con personajes adolescentes, pero con la conveniente actualización en la narración. De hecho, en algunos momentos, puede recordarnos a obras como Invencible, aunque las diferencias entre McKeever y Kirkman son bastante evidentes. Tenemos una aventura con grupo de supervillanos, quizás algo más impactante de lo que podríamos esperar, deudora del detonante de Civil War y que podría defraudar porque no es una historia de supergrupo al uso.
 Me explico.
No voy a destripar nada si comento que no acaba la historia con todos ellos buscando una base secreta donde establecerse y comenzando su carrera unidos contra el crimen. Es una decisión acertada que permite que cada uno de ellos mantenga su individualidad y que aún así, funcionen como un equipo típico.
En cuanto a los malos, no son personajes demasiado carismáticos, y hasta el líder queda desdibujado entre unas escenas de acción que impiden empatizar con su causa, si es que la tiene. El resto de villanos están apenas esbozados, no tienen demasiada importáncia dramática, y una escena que debería impactarnos queda como una mera anécdota.
Los buenos sí tienen más trayectoria, así que es fácil relacionarlos con sus anteriores etapas, si las conoces, o conocerlos con sus nuevas motivaciones sin problemas. Son interesantes, y pueden llegar a algo más si les dan la oportunidad. Un nuevo personaje aflora en este tomo, la versión del Toro del universo de Bucky en la Tierra 616, que parece ser una cosa y termina siendo otra. Un personaje al que podrán dar más empaque en futuras aproximaciones.
El dibujo es de David Baldeón, un autor cántabro que continúa con su ascendente carrera en Marvel, tras su paso por DC. Su lápiz, muy afin a los personajes adolescentes, tiene un aire fresco que da al conjunto un aspecto desenfadado y dinámico, pero manteniendo en cada página la fuerza que acostumbra a poner en cada trazo.
Es una lástima que no se prodiguen más en el catálogo de Marvel, ya que es uno de esos grupos que asumen perfectamente la esencia de su Universo de ficción y que cubren la necesidad de tener un grupo desenfadado, jóven y no tan dramático como pueden ser los más veteranos de la casa.

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