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miércoles, 4 de julio de 2012

Brad Barron: La apuesta de Aleta por la buena ciencia ficción




La editorial Bonelli está consiguiendo crear un universo propio, compuesto por colecciones independientes que no tienen una relación real entre sí. Es muy distinto al que conocemos y que nos llega desde otros puntos del planeta. Sí, estoy pensando es esos grandes Universos de ficción que tienen esas grandes franquicias millonarias.

Bonelli ha conseguido crear un grupo de colecciones con lo más habitual del género que están creciendo poco a poco, dándose a conocer fuera de Italia y llegando a todos los rincones del maravilloso mundo del cómic.

Ahí tenemos los casos de Nathan Never, que ya conoces por las reseñas publicadas en La Novena Página de sus últimos tomos, además de algún que otro artículo firmado por un servidor, que ha caído rendido ante las historias de este duro agente en un ambiente de ciencia ficción que poco tiene que envidiar a otros.

Hoy me detengo en una serie limitada, una colección de 18 números que en España Aleta ha publicado con su tradicional formato de tres números por tomo. Brad Barron es una serie de ciencia ficción, pero en lugar de estar ambientada en un maravilloso y caótico futuro, vuelve sus ojos hacia el pasado, recreando los años posteriores de la II Guerra Mundial.

En los últimos años 40, la Tierra se ve golpeada por una invasión extraterrestre y los malvados alienígenas entran en el planeta destrozándolo todo y buscando la erradicación de la raza humana. Pero hay algo más…

Los aliens quieren saber quien son los humanos y los investigan. Los prueban y los llevan al límite. Mediante un proyecto de gladiadores, los enfrentan entre ellos y con otros seres, alienígenas y terrestres, para saber si son duros, si pueden resultar interesantes y si pueden dominarlos además de destrozarlos…

En esas se encuentran con el Número 9, Brad Barron, un científico, ex militar, que ha escrito varias veces sobre la existencia de vida extraterrestre, fuera de la Tierra. Resulta ser un ejemplar imbatible, y consigue escapar del férreo control de sus captores.

La serie nos permite acompañar a Brad, el héroe humano que se enfrenta una y otra vez a los invasores y les derrota, provocando un serio desbarajuste en los planes de los invasores. Es algo que se escapa de su control, como en todas las buenas historias de invasores, acaba provocando su caída.

No sin ayuda. De otros humanos, pero también de elementos externos, e incluso, por supuesto, de algún infiltrado entre los temibles invasores.

El guionista Tito Faraci se encarga de hilvanar la historia a lo largo de los 18 episodios (6 tomos en España), llevando al protagonista por la costa Este de Estados Unidos, tras su fuga de la nave nodriza de Nueva York.

Durante varios meses, Brad conoce a supervivientes, algunos ocultos, otros que colaboran con los invasores, y se enfrenta a todos los peligros posibles. Seres mutados, militares desatados e inventores que recuerdan poderosamente a otros de mundo del cómic, son algunos de sus aliados y rivales.

Todo para llevarle de vuelta al Nueva York donde comenzó todo, y planteando un final que cierra un círculo que se abre con la invasión.

El estilo de la narración es el típico de Bonelli, con números autoconclusivos, pero con una línea argumental muy clara y que avanza a medida que lo hace la trama. Nada espectacular, pero sí muy funcional, que consigue crear una historia sólida, entretenida y muy bien contada.

A lo largo de los episodios encontramos algunos momentos bajos, y episodios no tan redondos, pero la sensación que deja tras su lectura es agradable, y cumple con su cometido perfectamente.

El aspecto gráfico está tomado por varios dibujantes de la casa, que imprimen todavía más el “aire Bonelli”. Profesionales que, pese a tener un estilo muy diferente, consiguen dar al conjunto una uniformidad que ya les gustaría a otras series corales (en cuestión de autores) y que refuerzan el sentido de coherencia, que no se pierde en ningún momento.

Bruno Bindisi, Anna Lazzarini, Giancarlo Carcuzzo, Alessandro Bignamini, Luca Raimondo, Max Avogadro, Giovanni Bruzzo, Alessandro Nespolino y Walter Ventura son los autores que ponen en imágenes la trama de Faraci y que crean esa ambientación que reúne la historia, muy contemporánea, de la invasión alienígena y los diseños que recuerdan a los que se verían en una obra creada en los años 40 y 50.

Todo un acierto de Aleta, que se publicó en 2010, que está todavía localizable y que se puede convertir en una excelente opción para disfrutar este verano. Cada tomo cuesta 15 euros, y es una muy buena serie que los aficionados a la ciencia ficción de calidad deberían conocer.

Puedes encontrarla en la web de Aleta, directamente, o en nuestra tienda amiga, Shogún Salamanca, donde seguro que Raúl y Sole te orientarán sobre esta y otras muchas obras que te interesarán.





viernes, 11 de mayo de 2012

Nathan Never: ¡Tecnodroides!

Que estoy descubriendo Nathan Never es un hecho. Me pregunto cómo es posible que se me haya escapado esta gran serie de Bonelli, publicada en España por Aleta Ediciones. En serio, me sorprende encontrar con historias de ciencia ficción tremendamente sólidas y con una fuerza tremenda.

El personaje, agente especial de la Agencia Alfa de una de las megaciudades de finales de este siglo (es lo que ocurre con la ciencia ficción creada antes de 1990, que la situaban demasiado cercana y claro, cuando llegas al 2078 y no hay nada de lo que nos contaban, pues te despagas) y probablemente, el mejor de todos ellos.

Tenía la sensación de que eran historias autoconclusivas, de las que poblaban, por ejemplo, los cómics de DC antes de las Crisis en Tierras Infinitas, donde nada de lo que ocurría en un cómic tenía que ver con otros anteriores o siguientes. ¡Qué equivocado estaba!

La propia mitología del personaje vuelve una y otra vez, como corresponde a una serie de cualquier tipo, y  enriquece la trama y la historia. Es el caso de Tecnotroides, un tomo con tres historias que conforman un arco argumental completo y que bebe de lo mejor de la ciencia ficción clásica con toques más modernos.

Ciborgs letales que arrasan ciudades y masacran a inocentes, pero que son solo la punta del iceberg de una aventura de Nathan Never en la que se ven envueltos los secundarios habituales de la serie, y la chica guapa que tiene la clave de todo el asunto, y que si no termina en los brazos de Never, está a punto de hacerlo.

Conspiraciones para cambiar el clima, locos megalomaniacos, sectas peligrosas, naves espaciales y un caso misterioso que la Agencia Alfa ha de desentrañar son los elementos que, combinados siempre con un excelente saber hacer, dan forma a este tomo escrito por Stefano Vietti y dibujado por Dante Bastianoni (primer episodio) y Andrea Cascioli (los dos restantes).

Este último tiene un estilo mucho más claro, en mi opinión superior al primero y le da un toque mucho más fantástico al cómic. Eso sí, quizás abusa un poco de las tramas, pero le da un sello personal que me gusta.

Todos los dibujantes de Nathan Never tienen un estilo similar, cosa que se agradece para mantener la línea, y el estilo funcional de la composición de la página, ideal para narrar, sin estridencias, hace que sea una de las lecturas más interesantes y absorventes que he tenido los últimos meses.

¡Bravo por Aleta!




¡Cómpralo en la tienda de Aleta!




Nathan Never: Technotroides
Guión: Stefano Vietti/Dibujo: Dante bastianoni y Andrea Cascioli
Aleta Ediciones
288 páginas / Blanco y negro
15 €

viernes, 4 de mayo de 2012

Nathan Never: La Caída de Urania

Los últimos tomos de Nathan Never hablan mucho de la Caída de Urania, una estación espacial abandonada que fue utilizada por la presidenta de las Colonias para poner en jaque al gobierno terrestre tras haber perdido la guerra fraticida que comenzó ella misma. En este tomo, que contiene los números 159, 160 y 161 de la serie original, descubrimos cómo ocurrió todo.

Es más, en él descubrimos detalles que hemos podido ver en otros tomos, como los ayudantes de Sigmund en su proyecto de la antena que da lugar a los protagonistas del tomo Bandas de Ciudad. Una pequeña delicia de eso que en otros lugares se llama continuidad y que la serie de Bonelli, sin tantas ínfulas de gloria como otras tiene tan bien medida.

Los cómics de Bonelli son pequeñas joyas que llevamos tiempo dejando de lado. Nathan Never es, probablemente, una de las mejores series de ciencia ficción de todos los tiempos. Su cuidada puesta en escena y la caracterización de los personajes hace que te sumerjas en las tramas sin apenas darte cuenta y sin la artificiosidad que tienen otras colecciones de más renombre.

Se le puede achacar la cuestión del color, ya que se trata de cómics en blanco y negro, pero las páginas son estupendos ejemplos de narrativa práctica, sin estridencias y con las ideas muy claras: es un producto para el entrentenimiento y entretenemiento es lo que dan al lector.

La Caída de Urania es un claro ejemplo de ello. Partida en tres capítulos, esta historia cuenta con detalle la trama de la conspiración contra la Tierra por parte de la Presidenta de la Estaciones Espaciales, que buscan su independencia del gobierno terrestre. Y lo hace con buenas escenas de acción, incursiones al estilo de los agentes secretos y un desenlace impactante, que traerá consecuencias a lo largo de varios tomos más.

El guión corre a cargo de Stefano Vietti y los dibujos de Paolo Di Clemente, Roberto De Angelis y Germano Bonazzi, tres dibujantes diferenciados, pero que se acogen al estilo propio de la colección, dejando su impronta, pero consiguiendo que esta sea sutil y no distraiga de lo importante, que es la historia en sí.

He de reconocerlo. Me encanta esta serie.

Nathan Never: La Caída de Urania
Aleta Ediciones
Guión: Stefano Vietti
Dibujo: Paolo di Clemente, Roberto De Angelis y Germano Bonazzi
288 pp/blanco y negro
15 euros
ISBN: 978-84-96992-84-9

domingo, 18 de diciembre de 2011

Entre Tinieblas 7 Ladrón de Almas: Reseña de la nueva entrega de la saga fantástica de Jordi Bayarri

El mundo del cómic nacional se nutre, principalmente, de tomos autoconclusivos, o de series cortas que mueren asfixiadas por falta de ventas en poco tiempo. Por suerte, hay autores que continúan trabajando duro, y sus series son seguidas por miles de fieles seguidores que esperan con impaciencia el próximo número de la colección. Jordi Bayarri es uno de esos autores, y Entre Tinieblas es su serie más seguida.

Enmarcada dentro del género fantástico, Aleta presenta el séptimo tomo de las aventuras de Beryl y sus compañeros en el mítico mundo donde viven y pasan sus aventuras. En esta ocasión, el escenario es la ciudad de Nattutal, la Ciudad de los Mil Puentes, donde les dejamos al finalizar el anterior número.

La trama nos trae nuevos misterios para el grupo de aventureros y una nueva lucha contra las fuerzas que les persiguen desde el comienzo de la serie. Como ocurre en toda la obra del valenciano, la lectura se hace agradable y ligera, aunque no por ello menos interesante. Llevamos ya unos cuantos años conociendo a los personajes y sabemos como va a reaccionar cada uno de ellos, lo que nos asegura un buen momento compartiendo aventuras con ellos.

Para los no iniciados, no hay ningún problema. El lector que se acerque por primera vez a la serie tiene un completo resumen de lo sucedido hasta el momento en que comienza la actual historia y no hay pérdida posible. De todas maneras, si ese hipotético nuevo lector quiere disfrutar, además de una excelente historia, de un tebeo bien dibujado y mejor narrado, debería acercarse al resto de los tomos, que también han sido publicados por Aleta.

Aventura, magia, acción, misterio y una trama que va enriqueciéndose con nuevos personajes a medida que avanza y que nos asegura mucha diversión y entretenimiento. Y por sólo 9 euros el tomo.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Reseña: Invencible nº14 Todavía en pie

Y llegamos, por fin, al tomo número 14 de Invencible, la serie iniciada hace ya varios años por Aleta y que llega hoy de la mano de la editorial valenciana y su socia en la edición, Dolmen Editorial.
El trabajo de Robert Kirkman, creador de la serie y su alma mater es una vez más impecable. Si hay algo que el guionista sabe hacer, es emocionarnos con escenas brutales, que van más allá de la propia violencia que destilan y que redondea con unos diálogos brillantes y situaciones que nos trae recuerdos de otros cómics, o más bien, de lo que otras historias podrían habernos hecho vivir.
Invencible y los viltrumitas, a nadie se le escapa, es el resultado de unir la mitología de Superman con la manera de narrar de Marvel. De echo, Mark es un Peter Parker superpoderoso que lidia con su adolescencia entre batalla y batalla, y eso tiene consecuencias.
Cada una de las peleas en que se mete, además, tiene un punto gore y extremadamente violento, donde la sangre mana de manera creíble. Cuando a alguien le da un puñetazo un ser de tanto poder, acostumbra a perder mucha sangre y algún que otro miembro, si no puede compensar la fuerza del golpe. Esto no ocurre en otros cómics, ni en la mayoría de historias de acción, ya que estamos.
En este número, Invencible y el resto de personajes de Image se las ven con un batallón de dobles malvados del héroe. En cualquier otro universo, esto se habría resuelto de otra manera. En el de Kirkman, todo el planeta sufre por el combate.
Un número indeterminado de viltrumitas apaleando a los héroes, destruyendo sus ciudades y masacrando a la población no es algo que se pueda soportar, y aunque al final consiguen superarlo, es porque sucede algo que decanta la balanza a su favor. Y hasta ahí puedo leer.
Algo similar ocurre con la segunda historia, en la que Conquest, un viltrumita sádico, aún y todo para los cánones de esa civilización, irrumpe mientras todos se lamen las heridas y vuelve a poner en jaque al héroe. Y esta vez, parece que incluso es peor que en todas las ocasiones anteriores.
Nuevamente, un hecho inesperado provoca su éxito, demostrando que, aunque seas muy fuerte, muy rápido y muy heróico, hay cosas que escapan de tu control.
Esta segunda parte tiene páginas memorables, la mayoría de ellas dobles, en las que Ryan Ottley se puede lucir. Son, quizás, las más impactantes de toda una serie que está llena de escenas impactantes.
La personalidad de Mark se hace más compleja, y comprobamos que, pese a ser quien es, no deja de ser un adolescente que tiene una novia cañón, y en ella se fija cuando está postrado en la cama. O más bien, en algún detalle que solo podría ver un adolescente. En fin...
El tomo se complementa con los habituales bocetos y explicaciones de los autores, que dan más profundidad a la historia y que son muy interesantes.
Una lectura plenamente recomendable.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Ya a la venta: Invencible nº14 ¡Todavía en pie!

Aleta y Dolmen Editorial han puesto a la venta el nuevo número de Invencible, el número 14, titulado Todavía en Pie Es una alegría que la editorial valenciana continúe con la edición de esta joya del noveno arte, de la que no nos cansamos de disfrutar.
Al guión, como siempre, el incansable Robert Kirkman, que también ha visto este mes publicado el tomo número 14 (casualidad) de The Walking Dead, por parte de Planeta. El dibujo corre a cargo del también habitúal Ryan Ottley.
En este número, Invencible se las tendrá que ver con Angstrom Levy en una batalla en la que estará implicado todo el Universo Image, y que sirve de preludio a Conquest, la saga que ocupó la serie durante varios meses.

Fuente: Aleta