Ya comenté que Powers me parece una gran serie, en la que Brian Michael Bendis une sus dos pasiones, la superheróica y el género negro, para crear una historia fantástica que te atrapa desde el primer número. El primer tomo, ¿Quién mató a Retro Girl? tiene lo mejor de Bendis y de Michael Avon Oeming, el artista que pone en imágenes las ideas del guionista.
El segundo tomo se llama Juego de Rol, y siendo la misma serie, se trata de ese segundo arco argumental donde el escritor sabe que tiene algo grande entre manos, pero todavía no sabe manejarlo correctamente, tras el éxito del primero.
La trama se desdibuja y parece ser una mala continuación de la primera parte, mucho más elaborada y sólida. No quiero decir que Juego de Rol no sea un buen cómic. Lo es, mucho mejor que otros que tienen más éxito y se consideran "buenos". Lo que ocurre es que parece que Bendis no controle todavía a los personajes y se pierda en situaciones que no llegan al nivel que lo hacían en la historia que le precede.
Sí que es cierto que se adelanta en la relación entre Walker y Deena, conocemos un poco mejor de qué tipo es el pegamento que une a esta pareja de policías, que comenzaron con tan mal pie. También sabemos que tipo de pegamento es el que le gustaría a Walker que hubiera, dada su expresión en un momento determinado.
Una buena historia, que le falta conseguir romper igual que lo hizo el primer tomo. Quizás sea que ya conocemos a los personajes y que no nos pueden sorprender tanto como al principio, o una simple cuestión de perspectiva personal, que también puede ser.
El tomo se complementa con un número de conexión entre ambos tomos, en el que nos encontramos con un personaje atípico. Un guionista de "novelas gráficas" llamado Warren Ellis, que busca una nueva historia en la trayectoria profesional de Walker. Bendis, supongo que con el beneplácito de su compañero, se burla de Ellis, poniendo en su boca cosas que chocan frontalmente con la realidad interna de la serie y poniéndole en situaciones comprometidas. También es cierto que le hace comentar cosas interesantes acerca de la industria y el trabajo de los profesionales que la componen. Un número divertido, y más por ver sufrir a Ellis.
Yo disfruté del tomo, más sabiendo que vienen nuevas historias que superan a esta y que lo mejor está por venir. Gran serie que no hay que dejar perder, y menos, pensando que nos viene una adaptación televisiva que la pondrá en primera línea.





