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domingo, 29 de abril de 2012

Powers Tomo 4: Supergrupo

Estamos más que acostumbrados a los supergrupos de tebeo. Los grandes equipos de héroes se componen por amigos, héroes individuales que unen fuerzas con otros para ser más poderosos y vencer a las fuerzas enemigas que pretenden desestabilizar el mundo libre.

Durante los años 90 se puso de moda el asunto de los grupos gestionados y subvencionados por los Estados. Grupos que acaban siendo fuerzas especiales que realizan actos reprobables y que de héroes tienen menos que de soldados.

Esa es la trama del cuarto álbum de Powers. Todo comienza con una declaración de uno de los héroes que componen FG-3, uno de estos supergrupos pagados por el Gobierno Americano.Se enlaza con una muerte sospechosa, que acaba siendo catalogada como homicidio e investigada por los inspectores Walker y Pilgrim.

Brian Michael Bendis sorprende una vez más con la trama de este tomo. Nada es lo que parece ser y se descubren cosas que están ocultas para la gente común. Walker toma una importante decisión y podríamos estar en un punto de inflexión en la serie.

Lo que ocurre en la última parte del tomo puede cambiar el sentido de toda ella, pero también es posible que la cosa continúe como hasta el momento. Eso sí, utilizando todo esto para darle un impulso a las próximas tramas. 

Lo bueno es que el tomo tiene un artículo final acerca del proceso de creación del cómic con todos los  integrantes del equipo técnico, contado por Michael Avon Oeming, el rotulador y el colorista. Una buena manera de aprender y saber como se hace un tebeo con un equipo fijo.


Título: Powers Supergrupo
Guión: Brian Michael Bendis/Dibujo: Michael Avon Oeming
Panini Cómics
176 páginas color
ISBN: 978-84-9885-853-2

viernes, 16 de marzo de 2012

Powers Tomo 3: Muertes Insignificantes

Si hablamos de una oficina de la Policía encargada de las muertes de personas superpoderosas, creo que podemos imaginar grandes epopeyas. Persecuciones por los tejados, o con impresionantes aparatos supertecnológicos. Powers nos demuestra que no hace falta eso.

La obra de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming se aposenta a medida que va avanzando, y se consolida como una gran historia de género noir que tiene a super héroes dando vueltas por el cielo. Como un fondo de escenario, pero no como protagonistas de las historias.

El caso en que Walker y Pilgrim trabajan en este tomo, es una clara prueba de ello. Es un gran superhéroe, trasunto de Superman, que aparece muerto en extrañas circunstáncias en un apartamento de mala muerte. Desnudo, y con la sospecha de que ha estado con una mujer allí.

Bendis profundiza en la imagen que el público tiene de los héroes y el derecho de estos a tener una vida privada. Que uno puede ser muy heróico, pero permitirse después una (o varias) canitas al aire, que una cosa no quita la otra.

También nos encontramos con estas cosas de las revistas y programas del cuore y las demás vísceras, siempre dispuestas a sacar lo peor de cada uno para mostrarlo al mundo sin tapujos y con esa doble moral que lo impregna todo.

Una trama interesante, que cuenta más de lo que parece a simple vista.

La segunda que encontramos en el tomo nos aporta también una vista de las miserias humanas. Un héroe y un villano, enfrentados. Uno muere a causa de ese enfrentamiento. ¿Quién tiene la culpa? ¿Por qué ha ocurrido? 

¿Puede un héroe confiar en que todo lo que hace está bien? Esa es la gran moraleja de una historia que rompe el formato cómic, utiliza la prosa, una maquetación de revista sensacionalista y las declaraciones de un juicio para redondear la historia.

Por último, podemos ver las primeras tiras de Powers, cuando se publicaban en ese formato, y que tras una vuelta de formato, acabaron convirtiéndose en este cómic. Misma temática, semejante trama y una frescura que no ha perdido la edición en comic book.


domingo, 12 de febrero de 2012

Powers Tomo 2: Juego de Rol

Ya comenté que Powers me parece una gran serie, en la que Brian Michael Bendis une sus dos pasiones, la superheróica y el género negro, para crear una historia fantástica que te atrapa desde el primer número. El primer tomo, ¿Quién mató a Retro Girl? tiene lo mejor de Bendis y de Michael Avon Oeming, el artista que pone en imágenes las ideas del guionista.

El segundo tomo se llama Juego de Rol, y siendo la misma serie, se trata de ese segundo arco argumental donde el escritor sabe que tiene algo grande entre manos, pero todavía no sabe manejarlo correctamente, tras el éxito del primero.

La trama se desdibuja y parece ser una mala continuación de la primera parte, mucho más elaborada y sólida. No quiero decir que Juego de Rol no sea un buen cómic. Lo es, mucho mejor que otros que tienen más éxito y se consideran "buenos". Lo que ocurre es que parece que Bendis no controle todavía a los personajes y se pierda en situaciones que no llegan al nivel que lo hacían en la historia que le precede.

Sí que es cierto que se adelanta en la relación entre Walker y Deena, conocemos un poco mejor de qué tipo es el pegamento que une a esta pareja de policías, que comenzaron con tan mal pie. También sabemos que tipo de pegamento es el que le gustaría a Walker que hubiera, dada su expresión en un momento determinado.

Una buena historia, que le falta conseguir romper igual que lo hizo el primer tomo. Quizás sea que ya conocemos a los personajes y que no nos pueden sorprender tanto como al principio, o una simple cuestión de perspectiva personal, que también puede ser.

El tomo se complementa con un número de conexión entre ambos tomos, en el que nos encontramos con un personaje atípico. Un guionista de "novelas gráficas" llamado Warren Ellis, que busca una nueva historia en la trayectoria profesional de Walker. Bendis, supongo que con el beneplácito de su compañero, se burla de Ellis, poniendo en su boca cosas que chocan frontalmente con la realidad interna de la serie y poniéndole en situaciones comprometidas. También es cierto que le hace comentar cosas interesantes acerca de la industria y el trabajo de los profesionales que la componen. Un número divertido, y más por ver sufrir a Ellis.

Yo disfruté del tomo, más sabiendo que vienen nuevas historias que superan a esta y que lo mejor está por venir. Gran serie que no hay que dejar perder, y menos, pensando que nos viene una adaptación televisiva que la pondrá en primera línea.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Powers ¿Quién mató a Retro Girl?: Reseña del primer tomo de la popular serie

La serie de televisión que adapta Powers está en el horno, con sus problemas y sus alteraciones en la programación de la grabación del piloto, pero los tomos de Panini están en perfecta forma. Vamos a volver la vista atrás y a retomar la colección desde el principio. Y eso es el tomo ¿Quién mató a Retro Girl?

Si alguien no tiene ninguna referencia de la serie y abre por las primeras página del cómic, se dará cuenta en menos de un segundo quién es el guionista de la historia. Frases cortas, que repiten las últimas frases del otro interlocutor y una ambientación oscura y muy policiaca delatan enseguida a Brian Michael Bendis. Porque Powers es una creación del brillante guionista de Los Vengadores, Ultimate Spider-Man y tantas otras buenas series de Marvel, además de un prolífico escritor de historias de serie negra.

Por eso, el unir dos de sus temas favoritos, solo puede traer un gran obra. Entretenimiento sin más pretensión, pues también es verdad, pero Powers nos hace seguir la trayectoria de un misterioso inspector de policía que oculta un pasado misterioso. Su compañera Deena acaba de llegar y comienzan a trabajar investigando un asesinato.

Su departamento se encarga de los problemas con los Poderes, los héroes y los villanos, y de repente, se encuentran con un caso complicado. Retro Girl, una de las más queridas heroínas de la ciudad, ha aparecido degollada. Algo extraño, teniendo en cuenta que es invulnerable y muy poderosa.

Christian Walker y Deena Pilgrim comienzan la investigación, la más puro estilo del género detectivesco americano, y van pasando, escalón a escalón, por todos los estamentos superpoderosos de la urbe, pero nadie parece saber nada, ni aliados, ni enemigos.

Al final, la trama concluye de manera sorpresiva para todos, y Walker se encuentra, casi sin pretenderlo, con una pequeña niña a su cargo que, como él, tiene algo muy especial.

En el apartado gráfico encontramos a Michael Avon Oeming, un dibujante con un estilo muy reconocible, que huye del realismo para presentar personajes muy abocetados, pero perfectamente reconocibles. Su manejo de la luz y las sombras es más que acertado para la historia que nos cuentan. Policías, casos imposibles y un final sorprendente que no te deja con la boca abierta, porque acto seguido, te la descoloca del todo.

Un tomo de Panini que recopila los seis primeros números de la colección americana, publicados hace años por Planeta y que recupera esos tomos anteriores a su edición. Además, cuenta con unos interesantes extras, con bocetos de portadas e ilustraciones descartadas.